• 1. En O Grove el mar se escucha y se ve

    Escogimos O Grove para conocer mejor Galicia, y pronto descubrí que antes de lanzarse al Camino de Santiago conviene escuchar al mar. Porque el mar, además de eterno, es un maestro con paciencia infinita: enseña a través de bateas de mejillones que se mecen como templos flotantes, de mercados donde el pulpo y las almejas recitan la historia de siglos, y de gallegos que hablan con pausa, como quien no comparte palabras sino paisajes enteros. En la isla de La…

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