13. Capítulo Final: El Camino Sigue en Mí
Caminar hacia Santiago es, en el fondo, caminar hacia uno mismo. Lo comprendí una mañana de niebla, cuando los pasos…
Caminar hacia Santiago es, en el fondo, caminar hacia uno mismo. Lo comprendí una mañana de niebla, cuando los pasos…
Santiago se despide con la solemnidad de un templo y la alegría de una plaza viva. En nuestro último día…
El amanecer nos sorprendió con una llovizna juguetona y con una ligereza inesperada, como si los pies, después de tantos…
El amanecer en O Pedrouzo se abrió como un telón de bosque, entre murmullos de hojas húmedas y pasos que…
Salimos de Arzúa cuando aún quedaban ecos de campanas en la Catedral. Antes de ponernos en marcha, entré a la…
El día amaneció despejado en Melide. Entre los callejones de hostales y bares todavía resonaba el eco del partido del…
Salimos de Palas de Rei con una sensación de alivio: el día nos pedía solo catorce kilómetros, casi un respiro…
Salimos de Portomarín a oscuras, con 12 grados en el aire y el Miño quedando atrás como un espejo frío….
Salimos de Sarria cuando aún la niebla parecía abrazar los tejados. Esta villa, que fue plaza fuerte medieval y hoy…
Salimos temprano, cuando el reloj apenas marcaba las siete y media. La penumbra del amanecer aún abrazaba a Triacastela, ese…